Justicia jamás debe ser sinónimo de utopía. Tras el “caso Mari Luz”, una huelga de funcionarios judiciales y un parón de 3 horas el 21/10/2008, ahora, es asesinada Maores, una adolescente de Ripollet, a manos de un jóven de tan solo 14 años.
La justicia es ciega, pero en España, además, manca, sorda y muda. En nuestro país sale barato matar: “El que matare a otro será castigado, como reo de homicidio, con la pena de prisión de diez a quince años” (art.138 del Código Penal) y el que lo haga con alevosía, precio, recompensa o promesa o ensañamiento “Será castigado con la pena de prisión de quince a veinte años, como reo de asesinato” (art. 139 Código Penal).
La sociedad española sabe que su justicia no es eficaz, y eso es debido a unos presupuestos paupérrimos para el Ministerio de Justicia y el Poder Judicial, donde solo con el dinero destinado a Defensa se podría mantener una sólida y moderna administración de Justicia durante lustros. Los juzgados no están informatizados, los legajos se apilan en pasillos, los juicios se prolongan años… Y así, es fácil que un jóven de 14 años pueda matar impunemente, así es fácil que un pederasta recaiga una y otra vez en su instinto, así es fácil que los funcionarios de Justicia, perseguidos por una sociedad que clama venganza y atados por una administración medieval, se pongan en huelga.

Cuesta entender como con tanta sangre fría, un jóven de 14 años con premeditación, nocturnidad y alevosía es capaz de degollar a la chica que un día antes estaba besando en un banco, cuesta entender como en las aulas donde el profesor antaño era la autoridad tras una regla calientamanos, ahora es un mero títere con grandes índices de baja por depresión, cuesta entender como tres jóvenes se divierten prendiendo fuego a una indefensa mendiga que duerme en un cajero… cuesta entender como una sociedad tira la toalla, reniega de la Justicia efectiva a la que tiene derecho (art. 24 de la Constitución) y simplemente se encoje de hombros.
Es cosa mía o me muero de asco de un país, una nación, estado o federación, me da igual, que es capaz de empuñar con honor una bandera rojigualda, de fusilar a sus hermanos por tener diferente ideología, de tener mas huevos que nadie para defender la “Fiesta Nacional”, de luchar cuchillo en mano por el equipo de futbol de su alma… y por el contrario, matan a la hija del vecino, inmolan a una mendiga, violan a una niña que no llega a 10 años, y lo único que esta sociedad, progresista, conservadora y extremista en cada una de sus facetas, es capaz de decir es que ”la Justicia es así”, “la Justicia es larga” “Si vas a juicio solo vas a perder dinero y tiempo”.
Somos el país del Derecho de pernada, de los caciques, de los terratenientes y de los golpes de Estado, solo España puede tener un “Siglo de los espadones”. “Somos un pueblo de bueyes”, y eso ya lo dijo Miguel Hernández hace mas de 70 años, a España le ha faltado un 1789, pero no llega si quiera hoy en día a un Mayo de 1968. Sin concienciación no hay política que funcione y sin reivindicaciones todo es estanco. Hay que educar, ya sea educación para la ciudadanía o en casa de cada uno, pero hay que concienciar a las próximas generaciones de que en las democracias existen derechos, que el Estado de bienestar no puede estar impregnado de muertes absurdas, y hay que evitar, que cada vez mas jóvenes ocupen las carcéles de nuestro país, y que de una vez, en vez de la Justicia sea el delito la utopía.