"Capitan: Amor, Mande firmes"

Catalana, mujer, embarazada y socialista. Carme Chacón lo tiene todo, todo lo bueno para unos, y todo lo malo para otros.
Carme prometió ayer su cargo como nueva Ministra de Defensa, un suceso histórico en la historia de nuestro país que el presidente Zapatero tenia ya previsto al declarar que queria una mujer en esa cartera. Mientras veia el video de la nueva ministra mandando firmes en elpais.com, no se por qué me entró la risa irónica al recordar aquella cara del teniente general Mena cuando dijo, sin tapujos, que las fuerzas armadas defenderán y protegerán la unidad territorial de España debido a la ruptura territorial que provocaría la aprobación del Estatuto de Cataluña. Una amenaza, en la pascua militar de 2006, que hizo que el entonces ministro Jose Bono cesara al mencionado militar con arresto de 8 dias incluido. Cosa de la cual se ratificó el ex teniente general Mena hace escasamente dos meses. Si quiere caldo, mi teniente, tome dos tazas.
Pese a quien le pese, Carme Chacón es la nueva Ministra de Defensa, cartera siempre compleja, pero que sin lugar a dudas sabrá llevar con la misma eficacia que cualquier hombre, este es un nombramiento que acaba demostrando que la integración de la mujer debe llegar y llega a todos los ámbitos de la vida política y laboral, consiguiendo el respeto y el reconocimiento que le ha sido denegado durante siglos al género femenino. Debemos acatar el principio de igualdad de forma literal y no intentando aproximarnos vanamente, el actual Gobierno de España cuenta en su ejecutivo con más mujeres que hombres, y esto, junto al recien creado Ministerio de la Igualdad, conseguirá promover e inculcar un trato igual para la mujer tanto en el ámbito laboral, como en el social e incluso en el familiar.
Del mismo modo y volviendo al nombramiento de la Ministra Chacón, si algún otro mando pretende “asegurar la unidad territorial de nuestra gloriosa nación” haciendo resonar el tambor en algunas conciencias nostálgicas con galones, estoy seguro de que Carme sabrá decir sin que le tiemble la voz “aquí estoy, y aquí el único bombo que suena es el mio”… a sus ordenes mi Ministra.