Los diputados hacen pellas. “Sus señorías los diputados juegan un poco al despiste y hacen pellas siempre que pueden. No es nada nuevo, muchos ya imaginabamos que nuestros representantes en el Congreso prefieren una tarde de relax a una tarde en la Cámara Baja decidiendo sobre los problemas de los españoles.”
Mientras un vigilante de seguridad se parte el espinazo 12 horas diarias, cobra unos 1500 euros al mes, se deshace de 500 en la hipoteca, 300 entre luz, teléfono, gas, agua y contribución, 80 de combustible…etc. las personas a las que vota cada 4 años, esa lista que le representa en el Congreso, esa lista que aboga por defender sus derechos o hacer políticas sociales o defender la lengua española o independizar un territorio…etc. no lo hace materialmente.
Ese candidato en el número 12 de la lista por Barcelona, o el número 3 por Ávila, que cobra 3 veces más por trabajar 3 veces menos, con mas responsabilidad, por supuesto, pero sentado, con informes elaborados por su partido/Google en las comisiones… ese “mismo” arduo trabajo que un/una joven realiza gratuitamente en un Comité Regional de Juventudes Socialistas (por poner un ejemplo rebuscado y a escala reducida) porque cree en la política y la transformación social, ese trabajo que realiza un activista de Greenpeace porque cree en el desarrollo sostenible, o ese trabajo que realizan incluso los volutarios de Protección Civil en pos de ayudar a sus vecinos del pueblo, ese trabajo no se recompensa con inmunidades o el prestigio (no hablemos de sueldo) de un representante ante las Cortes.
Nada. Los diputados y diputadas del Congreso, los que defienden los presupuestos y los que claman al cielo por la “recesión” que se nos avecina, los minutos de morralla, demagogia, defensa y ataque de la política económica del Gobierno… papel mojado. Mientras las arcas públicas pagan el sueldo a sus señorías, sus señorías se gastan el sueldo tomando cañas, o ejerciendo la abogacía (por poner un ejemplo) en vez de amortizar ese dinero que tantos votos da, pero tan pocos escaños parece que llena.
La media de edad de sus excelentísimas señorías es de unos 47 años, mayoritariamente con carrera universitaria, abogados o economistas en su totalidad. Quizás renovando las listas, con candidatos más jóvenes (no por ello menos preparados) para llenar esos escaños vacíos, que sin duda los llenarán, porque cuando se es jóven aún se cree en la gente y no se tienen problemas para pisar la calle, escuchar y aprender. Quizás podriamos modernizar este pais, aportar ideas de una parte de la sociedad que no se ve representada ni formal, y al parecer, tampoco materialmente. “Porque la política cambia las cosas” aunque poca gente se lo cree, y con este panorama, con razón.
Si sus señorías ven más provechoso su trabajo al margen de las Cortes (se podría escribir otro post sobre las compatibilidades y el Estatuto del Parlamentario), que renuncien a su escaño y dejen libre el puesto para un alumno mas aventajado de su partido, con mas ganas y que se preocupe de defender los derechos de los/las españoles/as. Pero claro, ¿Quién renunciaria en un país como España al prestigio y reputación que da un carnet de parlamentario? ¿Y qué sociedad pondría el grito en el cielo ante las bancadas vacias de sus representantes? …Nadie, como nadie había ayer en el Congreso.












Después de unos dias sin pasarme por aquí, no ha sido culpa mia es que no tuve posibilidad de conectarme a Internet, la actualidad me lleva _ por desgracia _ a mentar a Espe…rpento Aguirre, dueña y señora de la voluntad de la Comunidad de Madrid.
Tras todo esto, “Esperpento Aguirre” convirtió mi buen humor y estupor en ira. Ayer escuchaba en la SER que se iban a integrar en los comités éticos de los Hospitales de la Comunidad de Madrid a capellanes, es decir, si tu madre, hija, hermana, novia o mejor amiga es violada y el miedo le impide denunciar, un cura dentro del comité ético del hospital, donde le realizarán el aborto por el hijo que no deseó, podrá apelar al derecho a la vida recogido en las Sagradas Escrituras, el “no mataras” de los mandamientos, mientras demagógicamente penetra en las conciencias de medicos, profesores de ética y demás miembros del mencionado comité. Por supuesto dentro de 9 meses ese mismo cura, u otro colega de “profesión”, bautizará a su hijo como un nuevo y bendito miembro de la iglesia católica. Juan José Güemes, consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ademas de no tener bastante con su campaña contra el Doctor Montes ahora parece que ha descubierto la fe, Dios no quiera que tenga algún problema medico que le tenga inmovilizado en una cama de hospital con horribles e insufribles dolores a cada minuto, durante 24 horas, los 365 dias del año, porque entonces el capellán que puso en el comité ético apelará a ese derecho a la vida, cualquier sacerdote dirá que Jesús tuvo una muerte digna sin cuidados paliativos y Güemes deseará que algun inexistente Doctor Montes le aplique una dosis elevada de morfina. No pretendo ser sarcástico, ni deseo mal alguno a un ser humano, por tópico que parezca, sea de izquierdas, sea de derechas, simplemente escribo desde el más profundo convencimiento de que un sacerdote no puede ser imparcial en este tipo de asuntos. Y no se Güemes, pero con la Sanidad no se juega. Mirando el blog de compañera 



